
Gravar para cuidar: impuestos, salud pública y refrescos
La cuestión de fondo no es si el Estado puede usar impuestos para orientar hábitos de consumo. Lo hace constantemente. La cuestión interesante es otra: cuando se grava un producto por razones de salud, ¿se está gravando realmente aquello que causa el daño? ¿O simplemente se está haciendo algo mal hecho porque hacer algo, aunque sea mal, es mejor que no hacer nada?













