De ángeles y demonios

Este domingo pude ver ´Constantine´, me lo pasé bien. Y es que la mitología sobre los ángeles me gusta mucho, y me resulta muy atractivo cuando se lleva al cine fantástico. He escrito unas líneas sobre mi visión de los ángeles y demonios y su lucha por nuestras almas, y como se plasma en algunas películas que me encantan.

imagenNo es un secreto para los que me conocen mi poco gusto por la ortodoxia. En general no hago mucho caso a ninguna de las religiones oficiales, pero siempre me ha gustado mucho la mitología judeocristiana: especialmente el tema de los ángeles y sus hermanos caídos los demonios. En cualquier caso esta visión que expongo de esta mitología no es algo en lo que crea, en absoluto, sólo es una visión fantástica que me gusta recrear en mi imaginación. Y ver en el cine.

Siempre he tenido mucha curiosidad por la idea del infierno ¿Como puede un “padre bueno” permitir que exista quién se condene a eternos tormentos? Siempre me lo explicaron así los jesuitas del colegio: “El infierno no es un lugar, sino la ausencia voluntaria de la presencia de Dios”. Más o menos que soy yo el que me alejo voluntariamente de Su presencia, y no Él quien me expulsa, y que el tormento es una metáfora física de la desolación que produce esa ausencia. Algo que recientemente, desde hace unos años, es doctrina de la Iglesia. Quizás por eso considere que esta vida es un infierno, porque acepto voluntariamente que no hay ningún Dios. Lo que no impide que me siga atrayendo mucho un aspecto concreto de la mitología cristiana: Los ángeles. Especialmente en la literatura y el cine.

La última película del género que he visto es Constantine (“Constantine” 2005, Francis Lawrence, Keanu Reeves en el papel de John Constantine) , basado en el cómic Hellblazer. Más allá de su calidad cinematográfica, me gustó. La idea cómo me gusta imaginarme a los ángeles y los demonios es más o menos esa: Estamos atrapados en una guerra celestial, ángeles y demonios (ángeles caídos) luchan una silenciosa batalla por conseguir nuestras almas. No pueden vulnerar nuestra libertad, solo pueden susurrarnos ideas. Ideas que consuelan, los ángeles, e ideas de desolación, los caídos. Ideas que nos empujan a seguir en la presencia de Dios o a abandonar su presencia: ir al infierno. El origen del infierno, es el resultado de la Rebelión de Lucifer, un ángel, el más bello de todos que quiso ser como Dios, me decían de niño. El arcángel San Miguel (“Quién como Dios”) al mando de los ejércitos leales libraron una encarnizada batalla en el cielo y arrojaron a sus hermanos rebeldes de la presencia divina. En realidad es como si Dios le concediera al Rebelde lo que quería: le concedió ser Dios, pero como sólo puede haber un Dios, le retiró su presencia y le arrojó a un “lugar” en el que Él no está: El Infierno, la ausencia de las presencia de Dios. Y eso convirtió a los ángeles rebeldes, a los caídos, al mando de su “Dios” Lucifer, en nuestros demonios y empezó la lucha por llenar su reino vacío con nuestras almas.

A mi me parece muy romántico.

Desde luego para comprender la mitología cristina es imprescindible leer ciertos libros como “La divina comedia”, y algunos textos apócrifos de la Biblia (Enoch), porque tampoco se nombra tanto a los ángeles en el texto oficial, tres de los seis arcángeles y poco más (Rafael, Gabriel, Miguel).

Una trilogía muy interesante sobre el tema es “Ángeles y Demonios” con Christopher Walken en el papel de Gabriel en las tres películas (The Prophecy, 1995; The Prophecy II, 1998; The Prophecy III: The Ascent, 2000). En ella se plantea una segunda rebelión en el cielo, surgida a causa de los celos de algunos ángeles por los humanos.

Dos películas más sobre ángeles que me encantan: “El cielo sobre Berlín” (Der Miel über Berlin (Wing’s of Desire) 1987, Win Wenders, Bruno Ganz en el papel de Damiel), que daría lugar a un pastelosísimo remake “Ciudad de Ángeles” de Meg Ryan y Nicolas Cage, en el que participó Win Wenders también (City of Angels, 1998), La original es mucho mejor que la “inspirada”. Y bueno el segundo título: “Tan lejos tan cerca” (In welter Ferne, so nah! (“Faraway, so close!”) 1993, de Win Wenders, Otto Sander en el papel de Cassiel y Bruno Ganz de nuevo como Damiel). Ésta es una segunda parte de la anterior, que aunque me gusta menos, es también muy interesante.

En estas películas se plantea el tercer concepto que me encanta: Los ángeles que se enamoran de mujeres humanas y que caen a la tierra para yacer con ellas, engendrando hijos: Los nephilim, los caídos, engendraron hombres que eran más que hombres, mitad ángeles, eran gigantes. Una interpretación de los primeros versículos del capitulo 6 del génesis (el del diluvio).

En definitiva, mi visión romántica de este mundo es la idea de ángeles y demonios acompañando silenciosamente nuestras vidas, infundiendo palabras de consuelo o de destrucción en nuestras almas, empujando para que en nuestra libertad optemos por un camino u otro, cumpliendo o no nuestro destino, hasta el fin de los días.

Pero eso sí., algo tienen en común caídos y leales: celos del amor de Dios por estos “monos” venidos a más que somos…

He olvidado mencionar como pelicula ´DOGMA´ (1999) de Kevin Smith, que es una comedia muy irreverente y divertida sobre ángeles. Me parto de risa con las peliculas de Kevin Smith.

Si quiere hacerme algún sobre lo escrito, no dude en hacerlo. Especialmente si desea sugerirme literatura o alguna otra pelicula sobre el tema.

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Fecha de publicación: 22 de febrero de 2005 - Comentarios: 0.

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