Procrastinación

Procrastinación

De acuerdo, veamos, la música es la correcta, Madeleine Peyroux, tranquila pero no aburrida. La luz adecuada. El MacBook limpito, con cada programa en su espacio para no agobiar. El Word, con el corrector ortográfico. La mesa despejada de libros y papeles. Una cerveza. Un momento. Está bien creo que puedo empezar… un momento esta canción no me vale ¿Un villancico?. Ahora mejor. Está bien empezaré. Vaya se ha conectado una amiga. Un momento. Ya está, tengo plan para mañana. Bueno, dónde estaba. Eso, empiezo.

Procrastinación, que viene del latín procrastinare, hace referencia a “la acción de postergar actividades o situaciones que uno debe atender, por otras situaciones más irrelevantes y agradables” (Wikipedia). Es un trastorno de la conducta, que habitualmente se asocia a la depresión o al trastorno de déficit de atención por hiperactividad. El ultimo no es precisamente mi caso y los psicólogos consultados son muy prudentes y no toman ser un “vago irredento” como una causa, tampoco es la procrastinación siempre un acto de pereza, algunos procrastinadores hacen lo que sea, como trabajar el doble para evitar aquello que les estresa, así que optaré por la depresión.

Si no le ponemos una etiqueta a la cosa, la cosa podría devorarnos y desapareceríamos en la nada. Digo yo. Sino va a ser que somos así de tontos y punto.

La procrastinación, cuyo efecto mas notorio es el conocido como “me pilló el toro otra vez”, es bastante común en la zona geográfica en la que vivo así que nunca le he dado mucha importancia, pero es que es obvio que ha tomado en mi vida tintes dramáticos (la última actualización de este blog fue en marzo, creo, salvo la tontería de anunciar la actualización de la web, por ejemplo, un hecho por cierto, la de reprogramar la web desde cero, surgido de postergar otra cosa, la cual no es asunto suyo por cierto :P).

Antes solía dejarlo todo para el ultimo día, bueno el último no, el antepenúltimo que siempre he sido un chico responsable. Pero es que ahora ni el último siquiera. Me abandono hasta que al situación ya no tiene opciones y es el tiempo el que ha decidido, inexorable, por mi. Incluso este mismo artículo se ha visto pospuesto una y otra vez.

Obras en mi casa, mis exámenes, entregas de fotos o de webs, decisiones más o menos importantes, incluso el alquiler de algunos meses pagado el día 15, con el dinero en un cajón desde el 1. Todo pospuesto. Hay días que simplemente pasan, porque es mejor quedarse tirado viendo una película que hacer algo de lo que tengo obligación, impuesta o autoimpuesta, de hacer. Incluso he postergado planes que han surgido para postergar otros. Y es que estoy ocupado, pero no tanto, ni por asomo. No se como hay gente que aun me habla. Y claro surge la culpa. Y me siento como una mierda, motivación ésta por otro lado perfecta para seguir procrastinando. Nunca tengo ganas de hacer nada.

Pero no todo es negativo en la procrastinación, como cualquier síntoma tiene sus recompensas, si no quizás se extinguiría por si sola. La principal es que mis momentos más creativos (en la fotografía, en las webs, en el diseño, etc.), han surgido de la evitación de tareas estresantes (como estudiar). De hecho soy capaz de hacer los mejores planning con tal de no hacer alguna otra cosa ,el tema es que después postergo la realización de esos planes hasta que es absurdo empezarlos. Como algún día me de por hacer alguno, lo vais a flipar por que me convertiré en un superhombre o algo así. Efectivamente es que una de las consecuencias, que con el tiempo se convierte en causa, de la procrastinación es un perfeccionismo rallante en lo irreal. Imagínese, lector, lo complicado que es ser perfeccionista para alguien tan perezoso.

En fin, como para mi el año empieza en octubre desde que tengo uso de razón, de aqui no pasa. Me he hecho propósitos de “año nuevo”, surgidos por supuesto en uno de estos momentos emanados del abandono propio. Me he vuelto a matricular, en Medicina sí, y tengo la intención de ir a la Facultad siempre que no trabaje, incluso aunque no tenga clases para entrar en la biblioteca (levantarme entre semana a las 6, he hecho un planning cojonudo y he comprado café para la nespresso); hacer ejercicio (ya hablaré de este tema otro día, ahora no me apetece); realizar las obras en casa, ya han venido a hacerme un presupuesto; y actualizar semanalmente la web, varias veces.

Pero esta semana tengo cosas que hacer, así que empiezo el lunes 6 con todo. Bueno, si todo va saliendo según lo planeado. Que yo es que no tengo ganas de hacer nada.

Un comentario en “Procrastinación”

  1. gordi, cosas varias:
    1. me encanta la entrada. y me encantas tú. pero bueno esto último es por todos de sobra conocido ya
    2. yo presumo de haberme convertido en la mejor readaptadora de plannings de estudio. como jamás los cumplo, siempre los modifico y remodifico. tengo una técnica que fliparías
    3. yo también empiezo el curso en ocutubre!! qué mien, iguale!! jijijijiji pues yo para el año nuevo me he hecho el mismo propósito que llevo haciéndome los cuatro últimos…adivinas cuál es? ^-^

    besito de bona nit!!

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