Sinceridad

“Yo soy así, digo la verdad siempre, si te gusta bien y si no pues nada”. Pues va ser nada.

No me fio de la gente que hace alarde de su “sinceridad”, que siempre dicen la verdad y nunca mienten. Sobre todo porque no creo que eso sea posible y menos aún que sea algo loable, mas bien es una costumbre detestable y poco respetuosa. Y porque inexplicablemente tienen que soltar todo lo que les pasa por la cabeza, sin el más mínimo control.

Porque tendría que aceptar que “la verdad” existe o que alguien pueda comprenderla. Y eso es mucho aceptar. Apenas somos capaces de abarcar unos cuantos grados de aquello que observamos bajo nuestro punto de vista y eso limita mucho nuestras posibilidades de saber cual es la verdad de algo.

Porque aunque tuvieran un punto de vista tan amplio y objetivo como para conocer la verdad sobre un hecho determinado ¿Es necesario tener que compartirlo por fuerza, hacer participe a todo el mundo de lo que saben, o creen saber, les importe un carajo o no?.

Porque si la verdad es una crueldad obvia, que suele serlo, ¿Que bien hacen compartiéndola? Guardaosla para vosotros, para vuestros diarios o para vuestros blogs o para vuestras… en fin.

Estas personas siempre dicen la verdad, aunque esta afirmación que hacen es su principal mentira. Mentira de las peligrosas: las que se cree uno mismo. Y es que hay algunas opciones más frente a una pregunta, o un hecho, que decir la verdad o mentir: Puedes callar. Buscar una oportunidad mejor para expresar lo que piensas, o decidir que tu interlocutor simplemente no merece saber lo que piensas o que merece no ser participe de tus sombras.

“Una verdad a medias es una mentira” Esto no es cierto. Una verdad a medias es una verdad a medias. Y es que ¿Que bien hago yo, que bien te hago a ti, si te digo que ese peinado que llevas es horrible, aunque a ti te guste, y esa camisa que te regalo tu novia y que tanto cariño le tienes es una horterada y que estás más gordo cada dia, so cabrón? Probablemnte sea verdad, incluso, pero: ¿Va a cambiar en algo tu forma de ser, va a ayudarte a ser mejor persona, me ayudara a serlo a mí? ¿O simplemente conseguiré que te deprimas o que te encabrones y que seas “sincero” con alguien cerrando ese abominable círculo vicioso de sinceridad?.

Estas personas no son asertivas, sus verdades no respetan a los demás. Por que a veces el respeto significa callar si no tienes nada agradable que decir. Son agresivas, utilizan la sinceridad, su verdad, como un arma. No te dicen lo que piensan, te arrojan a la cara sus pensamientos con un “si no te gusta la verdad, es lo que hay”. Lo que no me gusta es lo poco que piensas en las consecuencias de tus palabras, lo poco que te importa lo que piensen los demás o lo que puedan sentir. Quizás por que golpearte con “la verdad” es la forma de compensar su inseguridad y de no escuchar las “verdades” referentes a ellos.

Yo me hago el firme proposito de pensar bien lo que digo, antes de decirlo. De sopesar antes de ser “sincero” de si lo que te diga va a servir para algo o va sembrar tempestades. De si es el momento adecuado para expresar lo que pienso, lo que siento. O puedo guardarmelo para otra ocasión mejor.

Y si, pienso mentir sin que me tiemble el pulso. Y cuando me enseñes esa pulsera tan horrible que te ha regalado tu amor y que a ti te parece tan adorable… te diré “que guapa tio, !ay que bonito es el amor¡” Porque ¡Qué carajo! es lo que quieres oir, para eso has preguntado, y esa carita de tontorrón enamorado que se te queda vale la pena. Y si una historia merece ser “adornada y exagerada” para que te rias o te asombres y tengas unos minutos de evasión pues lo haré, y si me preguntas por la calle “¡Cuanto tiempo!
¿Que tal estás?” comprenderé que en realidad no quieres saberlo y mentiré como un cabrón y diré: “bien ¿Que tal tú?” (y tú me contestarás “bien”, no vayas a serme sincero, que llego tarde).

En resumen: “La verdad es como el oxígeno: imprescidible para la vida pero es terriblemente inflamable, hay que adiministrarlo con las debidas precauciones y si lo respiras al 100% durante demasiado tiempo te quema la vias respiratorias”.

Si la verdad es cruel, miénteme, si probablemente al preguntar sólo quiero que me des un poco de cariño y apoyo. Yo callaré en ese caso, incluso te mentiré si es necesario, porque me caes bien, y cuando quieras saber la verdad insiste, pero eso sí, no insistas si no estás dispuesto a soportar “la verdad” 😉

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Fecha de publicación: 26 de febrero de 2006 - Comentarios: 0.

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