La ley seca

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Estoy siguiendo Boardwalk Empire (2010), segunda temporada , en Digital+ por cierto, dramatiza el auge del crimen organizado en EE.UU. que propició la Ley Volstead (la “ley seca”, la prohibición de la elaboración, manufactura, distribución y consumo de bebidas alcohólicas en la década de los 20 en EE.UU.) que lo único que trajo de bueno son películas como “Los Intocables de Eliot Ness” (The Untouchables, 1987) y esta serie que es una joya.

Es imposible ver esta serie sin hacer paralelismos con lo acontecido con Megaupload esta semana, con las leyes antipiratería (SOPA en EE.UU., ley Sinde aquí, etc.) y reflexionar como, lejos de servir para algo, las prohibiciones de las conductas que los individuos de una sociedad interiorizan como hábitos sólo tienen como consecuencia que surjan mercados negros y crimen organizado. Durante la ley seca los ciudadanos no dejaron de beber y de emborracharse, sólo se consiguió que tuvieran que esconderse para hacerlo y que mucha gente ganara mucho dinero manufacturando, distribuyendo y vendiendo alcohol de forma ilegal, que además era de una calidad pésima e incluso sometido a adulteraciones tóxicas. Y los agentes federales que tenían que aplicar la ley eran a menudo corrompidos, y los que no más próximos a fanáticos como el agente Nelson Van Alden que a Eliot Ness.

Como dice la sabiduría popular el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y seguimos teniendo leyes que prohiben en vez de regular. En temas muy graves, como el consumo de drogas ilegales y la prostitución, conductas históricamente imparables, no se conocen ninguna cultura o civilización en la que no hayan estado presentes, y cuya marginalidad y oscuridad da alas a los explotadores de personas. Y en toda época cuando se trata de explotar personas, la peor parte se la llevan las mujeres. Serie imprescindible, muy buena y que realmente hace pensar en todo esto: The Wire. Ahí lo dejo.

Pero esta analogía con la ley seca también es aplicable a temas menos graves como el de el intercambio de archivos en general y las descargas ilegales de contenidos con derechos de autor en particular. Que en nuestro país no es ilegal, si no hay lucro. Si la industria, no los autores, no quisiera perpetuar un sistema de distribución obsoleto en vez de adaptarlo a los nuevos hábitos, completamente arraigados, no hubieran surgido, ní se hubieran lucrado, empresas como Megaupload. Y esto significa simplemente que ofrezcan un sistema online y de tarifa plana de contenidos que hagan que al usuario le valga la pena olvidar que los podría tener gratis, simplemente por la comodidad y accesibilidad del sistema. En vez de vender uno a cien euros, vende cien a un euro, porque la tercera opción es no vender nada. Y que no digan que no es sostenible que el FBI ha demostrado que Megaupload y sus ramas (Megavideo, etc.) como modelo de negocio era muy rentable. A estos los han pillado con el carrito del helado, pero poco importa, porque cuando la ley prohibe y no regula, cuando derribas a un rey, siete se disputan la corona. A mi tras escribir este post me esperan un par de capítulos de series descargados. Dos días me ha durado la sequía.

Fotografía: Steve Buscemi como Enoch ‘Nucky’ Thompson. De IMDb

Un comentario en “La ley seca”

  1. Natalia

    Esta es una de mis series favoritas. No me pierdo ningún capítulo y aunque al cominezo sentí que Boardwalk Empire era un poco compleja, después descubrí que su trama es muy interesante y cada personaje tiene una asomobrosa historia que contar.

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